Antiguos teatros de La Serena: ¿cuánta memoria e identidad se fue con sus cenizas?

Un teatro alberga no sólo melodías, obras y películas que disfrutan las personas. Entre sus tablas e infraestructura se materializa  también la vida e interés cultural de una ciudad. La Serena tuvo varios de estos recintos, y actualmente, una investigación patrimonial está intentando reconstruir su historia; una forma social de vivir en torno a la cultura y espectáculos que se fue, para siempre, entre demoliciones y el olvido.

 

De seguro asocias a la historia con libros extensos con mucho texto. Pero no, esta ciencia está muy alejada de tu probable mal recuerdo educacional. La historia está en todas partes, tanto en lo que te cuentan tus abuelos y padres, como también, en las arterias, paisajes y construcciones de la ciudad que recorres a diario. ¿O acaso nunca te has preguntado si ese edificio, hospital o supermercado al que vas, ha estado siempre allí?

La Serena
Teatro – La Serena

Preguntas como estas, y de seguro, muchas más, se ha hecho la Licenciada en Historia y Dra. en Historia de la Ciencia, Carolina Miranda González, quien es encargada del área de patrimonio de la Fundación Cultural Sociedad Bach La Serena, e investigadora del Centro de Estudios Históricos y Ciencias Sociales, CEHYCSO. Precisamente, en el ámbito del patrimonio, y desde el año 2020, Carolina viene desarrollando el proyecto «Repositorio Histórico – Teatros de La Serena», a fin de compilar y difundir los antecedentes históricos de la infraestructura cultural en La Serena.

 

 

Lo que falta y lo que se desea

Carolina cuenta que la idea de esta iniciativa nace a partir de una carencia y de una necesidad: debido a que no hay un trabajo sistematizado en torno a los teatros que han existido en la ciudad, al margen de los mitos y relatos orales; y del deseo de dar cuenta de la importancia que estos espacios han representado y representan para el desarrollo de las culturas y las artes dentro de una comunidad, así como para el desarrollo de una identidad local.

¿Y qué es lo que se ha hallado, a la fecha, sobre estos espacios que albergaron la actividad socio –cultural entre los siglos XIX y XX en La Serena? Se distinguen tres períodos iniciales de lugares de representación escénica: en 1820, Escenario improvisado en casa particular; 1848, Teatro defectuoso e incómodo (según el cronista serenense, Manuel Concha); y 1850, el Teatro edificado sobre uno anterior.

Pero, ¿cómo se desarrolla una investigación de este tipo? Carolina cuenta que todo parte de una pregunta, problema o inquietud que se busca resolver en un tiempo y espacio determinado, y para ello, es necesario recurrir a la propia historia para dar con las respuestas. A partir de allí, se buscan fuentes primarias: documentos y revisión bibliográfica que permita construir un relato histórico fidedigno.

La experta cuenta que partió en pandemia buscando algunas fuentes digitalizadas, bibliografía, etc. Luego, prosiguió indagando documentos en el Museo Arqueológico de La Serena, además de revisar otros documentos fuera de la ciudad. “Y bueno, creo que no hay una única fórmula, pero lo central es ser ordenado, metódico y trazarse una ruta que permita ir cumpliendo objetivos”, indica.

Espacio de encuentro y estimulación cultural para todas y todos

En las construcciones y demoliciones de sus teatros (hayan sido cómodos, lindos o feos) una parte de la vida de La Serena se plasmó, y al mismo tiempo, se perdió en el tiempo. En palabras de la investigadora, “en sus variados devenires se pueden apreciar las tensiones políticas, económicas y sociales del periodo estudiado (1850-1950), los cambios tecnológicos y sobre todo, los vínculos sociales que ellos propiciaron en términos del encuentro de la comunidad. En segundo lugar, resaltaría la profusa cartelera cultural, sobre todo en la década de 1920, especialmente en lo que a cine se refiere”.

La Serena - Teatro

Sobre este tema, la historiadora resaltó a revista Párpado (N°4) (publicación de arquitectura patrimonial de La Serena y Coquimbo) la trascendencia educativa y social que generaban los teatros en las familias que habitaron La Serena: “la programación cultural del siglo XX era completa. Cada día había actividades culturales, incluso los jueves se denominaba el día del obrero, donde las actividades estaban a bajo costo y todos los trabajadores y trabajadoras asistían al teatro; una estimulación cultural para todos, generando una abstracción de la realidad.”

Cartelera cultural que vive, pero que necesita espacios

Antiguos recintos como el Teatro Nacional o el Teatro Cine Royal, construidos en calle Balmaceda de La Serena, a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, fueron testigos de una nutrida cartelera artística y cultural. Entonces, ¿la actividad cultural de La Serena se apagó con la demolición de sus teatros? Carolina indica que “actualmente podemos ver múltiples y diversas iniciativas en todos los ámbitos de la cultura y las artes, al margen de los espacios que antiguamente los albergaron”.

Sin embargo, la investigadora reconoce que “la desaparición de los teatros y la actual falta de los mismos ha hecho que en algunos periodos, sobre todo en los meses de invierno, no contemos con tanta actividad como sería deseable, o que muchos espectáculos no puedan presentarse por la falta de un lugar adecuado para ello”.

Espacios de memoria e identidad

Pero entonces, ¿por qué puede ser tan importante un teatro para una ciudad? ¿Estamos muy lejos de Europa o de la cercana Buenos Aires? Carolina resalta que un teatro “debe estar al servicio de la comunidad, tanto de los propios artistas, y de todos aquellos trabajadores de las culturas y las artes, como de los públicos. Y esto implica algo tan básico como su existencia física en condiciones óptimas para la realización de variados espectáculos y como punto de encuentro de toda la comunidad”.

La realidad, por lo tanto, es lo que se tiene actualmente: un ex cine Centenario cerrado, un pequeño teatro municipal adosado a un liceo que no ha tenido reparaciones, y la nula concreción de un teatro regional. Entonces, ¿por qué importa que la ciudadanía conozca la historia de este tipo de recintos?

La investigadora sostiene que más allá de ser una expresión material y artística de la identidad cultural de una comunidad, así como un recinto de intercambio y encuentro, “los teatros fueron y deberían ser espacios colectivos de memoria e identidad”.

Asimismo, deben ser recintos de socialización, educación, crítica, de disputas por la hegemonía de las narraciones, etc. “Conocer la historia de los teatros no sólo permite a las personas acercarse al pasado cultural y social de su ciudad, sino que también esta historia -vista como una herramienta cultural- podría permitirle a la comunidad, desde el presente, negociar nuevas formas de ser y expresar su identidad, sobre todo en momentos de permanente lucha política por el derecho a la cultura y a la dignidad de sus trabajadores”.

La reflexión que trasciende del trabajo de la Dra. Miranda nos dice que la historia es una ciencia que nos permite conocer el pasado para entender el presente que vivimos y construir nuestro futuro. He allí la trascendencia de que la comunidad científica social se interese en esta y temáticas similares, generando nuevas investigaciones y conocimiento respecto a aquella historia de La Serena que actualmente no está en los libros que relatan su pasado, y que perfectamente, pueden aportar al desarrollo de su identidad actual y a la valorización de su patrimonio material e inmaterial.

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